Las relaciones entre pedagogía y psicología son tan antiguas como los campos mismos. En función de cierta comunidad de objetivo fundamental (la intervención transformadora del ser humano) y terreno en el cual él ocurre (la psique humana) puede, incluso, hablarse de dicha relación desde antes que ambas se constituyeran como disciplinas científicas. Parafraseando a Ebbinghaus (1908), bien puede decirse que ella tiene “un pasado largo y una historia corta”.