Es importante destacar que en diversas situaciones de la vida profesional o la cotidianidad, aunque se posea un vocabulario vasto y la práctica de leer discursos, será importante expresarse espontáneamente. Quien conoce el arte de la argumentación, sabe que éste impone no verdades, sino razones que generan adhesión y credibilidad. En suma, la intención es que el escritor en formación dé a conocer su pensamiento por medio de la pluma y el habla, con corrección y creatividad.