La tributación ha sido la fuente tradicional de financiamiento de las políticas públicas en general. Sin embargo, es frecuente que se afirme que ya no puede recurrirse a ella, por cuanto se habría alcanzado el “techo tributario’’, tanto por razones económicas como políticas. Así se ha dicho que “El crecimiento del gasto público constituye, tal vez, el fenómeno más notable de las finanzas públicas del siglo veinte.